Hay momentos en la vida en que algo no funciona como debería, y uno sabe que necesita ayuda para entenderlo o superarlo. A veces tiene un nombre claro: ansiedad, depresión, duelo. Otras veces es más difuso: una sensación de malestar que no termina de irse, relaciones que se repiten, algo que bloquea sin que se sepa muy bien por qué.
En Erytheia atendemos a adultos de cualquier edad.
La mayoría de las personas que llegan a consulta lo hacen con una palabra en la cabeza: ansiedad, o depresión. Son etiquetas útiles, pero incompletas. Detrás de ellas casi siempre hay una historia más compleja y más interesante, y es ahí donde está el trabajo real.
En Erytheia no nos quedamos en el síntoma. Nos interesa la persona entera: su historia, sus relaciones, su manera de vincularse con los demás. Aunque las sesiones sean individuales, las relaciones familiares, los patrones de crianza y la dinámica familiar están siempre presentes en la mente del terapeuta. A eso nos referimos cuando hablamos de un enfoque sistémico individual.
Ansiedad generalizada, ataques de pánico, fobias, estrés crónico, situaciones de presión o malestar laboral, sobrecarga emocional.
Tristeza persistente, depresión, apatía, pérdida de sentido o motivación.
Muerte de un ser querido, separaciones, pérdida de trabajo o de identidad vital.
Dificultades de pareja, patrones relacionales que se repiten, problemas familiares, soledad.
Baja autoestima, dificultad para tomar decisiones, búsqueda de un mayor bienestar personal.
Cada proceso comienza con una evaluación detallada para entender bien qué está pasando y por qué. A partir de ahí, diseñamos una intervención a medida, con objetivos claros y un camino concreto para conseguirlos. Las sesiones son habitualmente individuales, aunque en situaciones específicas puede ser útil contar con la participación de alguien cercano.
El proceso lo guiamos conjuntamente: el terapeuta propone el ritmo y la frecuencia de las sesiones según las necesidades de cada caso, y lo acordamos con la persona desde el primer momento.
Cuando algo no funciona como debería y uno siente que no termina de resolverlo solo. A veces tiene un nombre claro: ansiedad, depresión, duelo. Otras veces es más difuso: un malestar que no se va, relaciones que se repiten, algo que bloquea sin que se sepa bien por qué. No hace falta estar en crisis para pedir ayuda.
Trabajamos desde un enfoque sistémico individual: aunque las sesiones son individuales, las relaciones familiares, los patrones de crianza y la historia personal están siempre presentes en el trabajo terapéutico. No nos quedamos en el síntoma: nos interesa la persona entera.
Es una sesión de evaluación en la que el terapeuta busca entender bien qué está pasando y por qué. A partir de ahí se plantean los objetivos y el enfoque del proceso.
Depende de cada caso y de los objetivos planteados. El terapeuta propone el ritmo y la frecuencia de las sesiones según las necesidades de cada momento, y lo acordamos juntos desde el principio.
Puedes consultar nuestras tarifas contactando directamente con nosotros. Te informamos sin compromiso antes de tomar ninguna decisión.
Sí. En el caso de adultos, la confidencialidad es una obligación legal y ética en cualquier centro sanitario: todo lo que se comparte en consulta queda en consulta.